La entrada del Sol en LIBRA
La hiperactividad del equinoccio del OTOÑO y la entrada del Sol en LIBRA
El equinoccio entró de lleno el 22 de Septiembre, iniciando la estación de otoño, “coincidiendo” con el recorrido del Sol por el signo de Libra.
Los inicios de las estaciones se producen en el instante en que la Tierra pasa por una determinada posición de su orbita alrededor del Sol, estos puntos de cruce equinoccial y solsticial con las eclipticas, “coinciden” con la entrada de los 4 signos zodiacales que inaguran dichas estaciones: Cáncer y Capricornio con los solsticios de verano e invierno, y Aries y Libra con los equinoccios de primavera y otoño; y en estos momentos es cuando la duracíon del dia y la noche practicamente son iguales por ello su nombre de “equinoccio””.
A su vez a estos 4 signos se les denomina “Cardinales” por ser los iniciadores de ciclos estacionales, puertas cósmicas que se abren para dar paso a grandes oleadas de energía que aportan empuje, vigor y fuerza.
En todas las tradiciones indígenas siempre se ha saludado con gratitud a los guardianes de estas cuatro puertas, que en occidente se les llama puntos cardinales: norte, sur, este y oeste. La estación de otoño es una de ellas, la puerta del Oeste vinculada con la puesta del sol y al signo de Aire LIBRA, el que corresponde ahora hasta el 23 de Octubre de 2013
La Señora de la Balanza nos incita a utilizar la cualidad de la mente con ecuanimidad y equilibrio. Su simbología profunda nos señala que no es estar de un platillo al otro produciendo un desequilibrio sino mas bien ser el “Fiel de la Balanza”, centrados en la UNIDAD de los polos: determinación, certeza, ecuanimidad, armonía y amor. Esto sería el esfuerzo principal que los nativos de este signo regido por el planeta VENUS deberían de realizar.
Una de las grandes pruebas de estos nativ@s consiste en desarrollar la facultad de la DECISIÓN.
El proceso para realizar ésta, pasa por;
· la utilización de su tremenda capacidad del “juicio reflexivo “
· evaluar todos los pros y los contras de una situación concreta.
· pesar en los platillos de la balanza la causa y el efecto para hallar la solución correcta.
· no quedarse en el miedo a equivocarse.
· asumir todas las consecuencias de sus decisiones.
Esto les proporcionaría una madurez y una armonía interna que suelen perder por dejarse arrastrar en sus interminables vacilaciones y dudas que circulan por sus mentes. La responsabilidad de establecer una tabla de valores, normas e ideales que pueda permitir evaluar la acción que deben de tomar, es una pesada carga para los nativ@s de este signo, es más fácil dejar que otros decidan por ellos.
Los nativ@s de Libra son sociables por naturaleza, cooperativos y deseosos de agradar, más pueden caer en la debilidad de querer caer bien a todos causando de este modo un desequilibrio en su personalidad. El resultado de esto es que no van a recibir exactamente lo que esperan de los demás, tendrán que aprender a no buscar la relación perfecta, ya que por querer ver armonía en todo toman la actitud de: “será mejor que veas las cosas como yo las veo” o “que seas como yo quiero que seas”, los lleva a convertirse en personas muy críticas e injustas. Sin duda, deberán aprender a aceptar a las relaciones tal y como SON, con todo lo negativo y positivo de la totalidad del Ser, y no sus proyecciones de cómo les gustaría que sean.
Llamar a un Libra para que venga a “cooperar” no es ningún problema, allí estará y donde haya discordia tratará de poner armonía a través de su diplomacia y tacto. Pero también es importante aprender a cooperar consigo mismo logrando un equilibrio entre el yo y los demás.
Ahora bien, cuando los nativ@s de Libra someten su personalidad a un crecimiento y a la observación de sí mismos, florece desde su interior la cualidad que poseen: La verdadera belleza, la igualdad, la objetividad e imparcialidad tan necesarias para una justa valoración de todas las partes en equilibrio con el todo. Son excelentes mediadores y poseen un gran sentido común, tolerancia y simpatía.
LA ESPADA se refiere al símbolo del poder de la voluntad y de la decisión, cuando lo femenino y lo masculino, lo positivo y lo negativo, acción y reacción, actividad e inactividad, virtud y defecto, el recibir y el dar, intuición y lógica, “corazón” y “mente” se van equilibrando. Esto se logra haciendo un trabajo interno que se encuentra muy bien expresado en los principios herméticos: la Ley del Ritmo. Pues todos los signos del zodiaco se verán confrontados con sus virtudes y sus defectos, pero solo relucirá aquel que quiera trascenderse a sí mismo, la elevación el EGO.




